Actualizado el 7 de septiembre de 2026
Palabras clave: cómo encontrarlas en una oferta y dónde ponerlas
Un reclutador que busca en su base de datos teclea cuatro o cinco palabras. Todo el juego consiste en ser localizable con esas palabras sin escribir un CV que parezca ensamblado por una máquina.
Los anuncios los escribe quien gestionará el puesto y luego los revisa alguien de selección. Eso les da una estructura fiable: un párrafo de contexto que nadie lee, una lista de responsabilidades que describe el trabajo y una lista de requisitos que describe el filtro. Las palabras clave están en los dos últimos, casi nunca en el primero.
El error es tratar todos esos términos como equivalentes y meterlos a la fuerza. Un CV que contiene cada requisito literalmente se detecta enseguida y, peor, se desmonta en los primeros diez minutos de entrevista. Los términos que vale la pena tomar son los que sabes defender.
Divide la oferta en tres grupos
Lee los requisitos y coloca cada término en uno de tres grupos: cosas que has hecho, cosas que has rozado y cosas que no has hecho. El primer grupo va a la sección de experiencia, en una frase sobre cuándo lo hiciste. El segundo va a competencias, con honestidad. El tercero se queda fuera del CV y va, si acaso, a la carta de presentación, como algo que estás dispuesto a aprender.
- Los sustantivos ganan a los verbos: se busca la herramienta, la norma o la titulación, no gestioné.
- Un requisito repetido en ambas listas es aquel del que trata realmente el puesto.
- Ignora el párrafo sobre la cultura. Nadie ha buscado nunca apasionado en una base de datos.
Colócalas donde resulten creíbles
La misma palabra tiene un peso distinto en distintas partes de la página. En una lista de competencias es una afirmación; en una viñeta sobre un proyecto, con una fecha y un resultado alrededor, es una prueba. Los buscadores dentro de un ATS no suelen ponderar la posición, pero la persona que lee el resultado sí, y es ella quien decide.
Dos o tres de los términos clave del anuncio en el resumen de arriba suele ser la dosis correcta, porque es el bloque que una persona lee primero. A partir de tres empieza a sonar al eco del anuncio, que es exactamente lo que es.
- Escribe una vez la sigla y una vez la forma completa, y luego usa la que se lea mejor.
- Usa el sustantivo del anuncio, no el nombre interno que tu empresa daba a lo mismo.
- Nunca pongas en competencias un término que no aparece en ningún punto de tu experiencia: es la brecha por la que empieza el entrevistador.
Los trucos que dejaron de funcionar
Texto blanco sobre fondo blanco, un bloque de palabras clave detrás de una imagen, un término repetido en cuerpo uno: todo eso se extrae como texto normal, todo es visible en cuanto alguien mira el registro extraído, y todo se lee como un intento de engañar, no como una rareza de formato.
- El texto oculto se extrae igual que el visible: ocultarlo te lo oculta a ti, no al software.
- Una sección de competencias con sesenta términos no puntúa mejor y describe a alguien sin prioridades.
- Copiar frases enteras del anuncio se nota, porque quien lee las escribió.
La versión honesta de la optimización por palabras clave es simplemente describir tu trabajo con las palabras que usa tu sector, eligiendo qué partes poner primero. Eso sobrevive tanto a la búsqueda como a la entrevista.
Ponlo en práctica